Limpie las frutillas y séquelas. Quite delicadamente los tallos. Ponga las frutas en un tarro espolvoreándolas poco a poco con azúcar. Llene los tarros hasta lo alto y déjelo reposar 2 a 3 horas al fresco. Las frutas se comprimen y pueden ser necesario añadirle algunas más. Limpie los bordes de los tarros con un trapo limpio. Ciérrelos. Coloque los tarros en una olla que contiene agua fría. Llévelo al fuego y cuente 20 minutos a partir que el agua del Baño de María empiece a hervir. Deje enfriar los tarros en el agua. Guardar en lugar seco y fresco